martes, 28 de septiembre de 2010

la historia del desastre

si el hombre de uno en uno
ya resulta despreciable
qué cabe esperar de la masa
esa fuerza ciega que atropella
esa horda terrible que arruina
cuyo fruto ya lo sabes
es la historia del desastre
no busques cobijo en la bandada
no te asocies no te sumes
no te inscribas no aceptes
la verdad que zumba en el enjambre
no sigas otros rastros
no pises otras huellas
proyecta aunque duela tú solo
el sentido de tus pasos
aunque finalmente éstos
tampoco conduzcan a nada

sábado, 20 de febrero de 2010

Capitán de los piojos II

la piedra describió para mi asombro
con efecto una parábola perfecta
y justo la ventana en ese instante
tramó sus átomos con mala hostia
es posible que el viento de poniente
sembrara un principio de incertidumbre
no obstante sí yo lancé la piedra
pero ¿qué es el yo? ¿qué la piedra?
¿la ventana deja de ser ventana
al estar fragmentada en pedazos
o en cada esquirla minúscula
sobrevive cierta idea de ventana?
no está claro en cualquier caso
dónde teje su nido la culpa
por lo tanto no creo necesario
que se entere de esto mi madre

jueves, 17 de diciembre de 2009

Para acabar con todos sus problemas

salga a la calle
tome el camino más corto
para llegar a ningún sitio
reparta octavillas que indiquen
cómo construir un pájaro
póstrese ante cada árbol
y aplauda su inmovilidad precisa
condúzcase como un buzón
dispuesto a devorar una mano
aprenda de las palomas del parque
y cáguese en todas las estatuas
muerda el aire con los dedos
olvide todo su hasta aquí
abandónese a la corriente
a la furia de los martes
desnúdese expóngase
déjese atropellar
por una ambulancia
desaparezca así
sin más

jueves, 3 de diciembre de 2009

Después de tanto buscarme

después de tanto buscarme
por fin me he encontrado
y estaba ahí desde un principio
observando cada uno de mis pasos
malogrando mis estrategias
burlando mis trampas
diseminando pistas falsas
pero por fin lo he conseguido
y ahora que me tengo delante
no estoy nada impresionado
la verdad me esperaba más alto

domingo, 29 de noviembre de 2009

Temporada baja

Ando siempre en temporada baja;
mis manos están desiertas,
mi espalda es puro páramo.
Tantas veces me he sospechado baldío
que una piedra cualquiera
existe con más estrépito y alboroto
que mis brazos ya despoblados.
Pero no he de soportarlo por más tiempo,
mi aridez ha superado mi tolerancia,
en cuanto tenga listas las maletas
pienso abandonarme
en el primer vuelo que salga.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Si

si las paredes están llenas de silencio
y las calles están llenas de gente
y la habitación está llena de palabras
y los árboles están llenos de palomas
y las palomas están llenas de árboles
y las palabras están llenas de habitaciones
y la gente está llena de calles
y el silencio está lleno de paredes
por qué todo está vacío

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Cómo transformarse en camisa

en primer lugar
cuélguese de una percha
y cierre la puerta del armario
(debe dejarse morder
por la hambrienta tiniebla)
después déjese crecer
las tristezas hacia fuera
que echen raíces entre las bufandas
que llenen de lágrimas
las cuencas de los zapatos
una vez limpio de nostalgias
tedios amarguras y miedos
concéntrese en tejidos sintéticos
poco a poco sentirá
cómo bajo su epidermis humana
se abre paso el poliéster o el nailon
una vez concluida la metamorfosis
ovíllese esta vez hacia dentro
hágales un nido a las polillas
ofrézcase en banquete
a dos millones de ácaros
y procure no encoger
cuando la laven